Mostrando entradas con la etiqueta Illescas más allá del Atlántico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Illescas más allá del Atlántico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de octubre de 2015

S. Blas de Illescas…




Hola amig@s, vecin@s y lectores de mi humilde espacio…Hoy 14 de octubre dos días siguientes del día de la Hispanidad, vuelvo a rememorar, esos “Illescas” más allá del atlántico, un recuerdo para aquellos, que en su día cruzaron el océano, para labrarse una vida mejor, conquistar un continente,  huir de la justicia, predicar la palabra de dios, o simplemente por que tuvieron un espíritu aventurero que hoy quizás nos falta a much@s.
No quiero entrar en el tema, tan traído en los últimos años de si los españoles fueron unos genocidas, ladrones, y exterminadores… aquellos tiempos pasaron, y de todo hay que sacar algo bueno… Tenemos hermanos de lengua en toda Hispanoamérica y compartimos con ellos mucha de nuestra cultura…

Hoy, voy a hablar de S. Blas de Illescas, en el pueblo de Coamo, Puerto Rico…


El nombre de esta población,  se compone de tres partes. "San Blas" es el santo patrón del pueblo, de acuerdo a la tradición católica. "Illescas" es el pueblo español de origen de los fundadores. "Coamo" es el nombre indígena del área y significa "valle".
El escudo se caracteriza por sus colores (rojo, negro, amarillo y blanco) y símbolos de la historia de Coamo:
 Campanas: templos católicos del pueblo, Altagracia, Valvanera y San Blas.
 Mitras: obispos fundadores del pueblo: Mercado y Salamanca.
 Llamas: Virgen de la Candelaria, patrona del pueblo.
 Cruces: cruz de la Villa, propiedad de Cristóbal de Illescas.
 Caballo y buey: riqueza ganadera.
Círculo con franjas: manantial aguas termales.



Un poco de Historia…

Coamo es reconocido por sus aguas termales. Los indígenas, acostumbraban a usar estas aguas para bañarse mucho antes de la llegada de los españoles. De acuerdo con la leyenda, estos Baños se le describieron a Juan Ponce De León como la fuente de la juventud por el cual equivocadamente fue a buscar en el territorio de la Florida y por desgracia para él, la búsqueda terminó en su muerte.
En 1515, ya terminada la guerra de Ponce de León con los pobladores de esas tierras, solo existían en Puerto Rico los poblados de Caparra (San Juan) y San Germán. Por estar éstos localizados en las costas, sus habitantes, especialmente los de San Germán, eran acosados constantemente por los indios caribes, y por los piratas y bucaneros. Para evitar este constante asedio, muchos de ellos comenzaron a emigrar isla adentro en busca de tierras fértiles y de mayor seguridad. Se establecieron, en su mayoría en las márgenes del Río Coamo, en el valle de ese nombre. Ya en la década del 1570 existía allí un núcleo importante de pobladores, lo que indujo a los Obispos Mercado y Salamanca a  gestionar la fundación oficial del pueblo.
El 6 de abril de 1579, el Obispo Salamanca envió una carta al Rey Felipe II notificándole que él ya había fundado la Iglesia en el Valle de Coamo; que existía un núcleo considerable de pobladores en las inmediaciones de éste y que, por lo tanto , solicitaba la aprobación Real para la fundación del pueblo.
El 15 de julio de 1579, el Rey aprobó la fundación oficial mediante decreto marginal registrado en la propia carta peticionaria del Obispo de Salamanca, autorizándose por cédula ordinaria la constitución del pueblo de San Blas de Illescas.
Como en numerosos pueblos de España, Europa y Sudamérica, había que adoptar un santo patrono, que lo fue y aún lo es, San Blas de Illescas. El nombre “San Blas” se refiere al santo Blas de Sebaste, venerado como San Blas, fue un médico, obispo en Armenia, y mártir Cristiano, hizo una vida de eremita en una cueva en el bosque del monte Argeus, que después se convertiría en su sede episcopal. Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio, durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV.
Y de Illescas, refiriéndose al pueblo de Illescas, al nuestro, en la provincia de Toledo, pues de aquí eran oriundos los principales fundadores del pueblo en Coamo.
Los Illescas, denominaron San Ildefonso a las tierras que habían adquirido en el Valle de Coamo; y de las mismas segregaron y donaron 128 cuerdas (antigua unidad española  para medir la longitud, 1 cuerda era igual a 99/4 de ratio y 6´896 m de val.sl) para ubicar la zona urbana del pueblo, en el 1579. Dichas tierras corresponden hoy al Barrio de San Ildefonso, frontero con la ciudad.
Los primeros colonizadores, vivían dispersos y en bohíos de paja, yaguas y madera rolliza o rústica al estilo de los indios tainos. Dormían en camastros o en hamacas y su vajilla casera era mayormente hecha del casco de la higuera, al estilo taino. La cazuela de barro cocido y las tradicionales tres piedras, eran los utensilios utilizados en la cocina para preparar las comidas.

Ceremonia de actuales indios tainos...
Para la época de la fundación de Coamo, la única fuente de vida importante era la agricultura. Fué, más que nada, una agricultura de subsistencia. Había que producir para comer, y no se sembraba mucho más de lo que se necesitaba porque no se podía comerciar con el excedente de producción. En aquella época la isla de Puerto Rico, era casi toda un bosque, sin caminos; y que, además de Coamo, sólo existían San Germán y la Ciudad Capital.
El más innovador adelanto en la ciencia de la agricultura durante el siglo XVI en Puerto Rico lo constituyó el uso del machete para talar, el hacha para cortar árboles y la azada para desyerbar o labrar la tierra.
Los principales productos agrícolas en Coamo entonces eran, ganado, cueros, jengibre, y frutos menores, Casabe (pan ácimo, crujiente, delgado y circular hecho de harina de yuca, este se asa en un budare, comal o a la plancha.)Maíz, plátano, ñame, maní, batata y otros cultivos menores que constituían el seguro de vida para la subsistencia de los pobladores. Los cerdos alzados y el ganado vacuno existían en extrema abundancia en estado semisalvaje y eran la principal fuente de proteína en la alimentación, además tenían gallinas, además de gran variedad de caza y pesca.
El gobernador, don Juan Melgarejo, en su conocido mensaje al Rey, en el año 1582, confirmaba la existencia del pueblo de Coamo, el cual ya tenía su alcalde designado, además de tener su capellanía…
En el año 1597 arribaron a Coamo los misioneros Jesuitas Carlos Spinola, y Jerónimo de Angelis, quienes hicieron descripción del poblado dando cuenta de que la iglesia estaba construida de madera rolliza o rústica, cañas y palmas, al igual que las otras casas de la población.
En el siglo XVI fue, pues, ante todo el siglo de la gestación, y fundación de Coamo, fue el siglo de las estrecheces y de la valiente lucha por al sobrevivencia, y algunos Illescanos, lejanos parientes nuestros, vivieron esa aventura…

Parroquia de San Blas de Illescas;


Como he dicho, la primera iglesia fue construida de madera, yaguas y paja en 1579, más tarde en 1661 se inauguró la primera iglesia de mampostería, ampliándose las obras hasta 1784, el templo fue renovado durante la década de 1840 y reparado más tarde debido a los daños causados por el terremoto de 1867. La Verja de hierro que rodea el atrio fue diseñada por Vicente miró en 1896.
Las parroquias de 22 pueblos de la región sur central de Puerto Rico, se fundaron o estuvieron alguna vez subordinadas a la parroquia central de la Villa de San Blas. Desempeñó, por lo tanto un papel importante, en la misión civilizadora del país, durante los primeros siglos de vida.
Su arquitectura, de estilo barroco tardío hispanoamericano, tiene influencia de los siglos XVII y XVIII siendo una de las iglesias más bellas de Puerto Rico. Entre los tesoros que posee están los cuadros pintados por Campeche, Oller y Juan Ríos, además de varias imágenes religiosas de gran valor estético.



Una de las cosas que más me llama la atención de esta población, es su “Monumento a la Fundación de Coamo”… se trata de un bloque en imitación granito y mármol negro, que está localizado en la plaza del recreo casi enfrente de la Iglesia. Se inauguró el 15 de julio de 1979, día del cuatricentenario de la villa. Recuerda la temprana historia de la fundación de Coamo en 1579, a sus fundadores, a los indígenas, y la eventual proclamación del pueblo como Villa en el año 1778.
Dentro de la estructura del monumento hay una urna secreta  a modo de cápsula del tiempo, donde se colocaron mensajes de las autoridades municipales, instituciones y líderes locales, retratos y libros etc… del Coamo de 1979… este receptáculo, se abrirá en el año 2079 en el quinto centenario de la fundación de la Villa.



También me llama la atención, los obeliscos en memoria de los oficiales españoles muertos combatiendo las tropas norte-americanas, en la guerra hispanoamericana del 9 de agosto de 1898 (aquí nosotros andamos pensando que los muertos en guerra, son mejores unos que otros, y esas cosas, y poniendo placas y quitando)…
El comandante Rafael Martínez Illescas, jefe de las tropas españolas en Coamo, cayó herido de muerte, y también el capitán Frutos López y tres soldados más…luego las tropas españolas se rindieron, y 5 oficiales y 162 soldados fueron hechos prisioneros…
 
Guerra Hispanoamericana...
Coamo posee también un Museo Histórico, cuyo origen surgió de la donación antes de morir de la Sra Eufrosia Cianchini, quien decidió que su casa fuese para el pueblo, y que con el tiempo esta se convirtiese en museo, ya que ella era una mujer que amaba a su pueblo y el pueblo la correspondía… en 1975-76 se fundó el Museo Histórico de Coamo, que se inauguró en 1979 con motivo del cuatricentenario de la Villa de San Blas de Illescas. Conservando su construcción original de estilo español y colonial…


Bueno llegados a este punto, y visto lo maravilloso que es este pueblo como tantos otros en Hispanoamérica, y a pesar de que tenemos presente, que la colonización y evangelización de estos pueblos no se hizo como se debería en su totalidad ( si los pillan Portugueses, Holandeses e Ingleses no queda ni el apuntaor) pero ese es mi pensamiento… Estas personas, viven hoy gracias a aquellas otras que un día decidieron dejar sus casas y sus familias y lanzarse a una aventura de la que jamás volvieron… el pasado no se puede cambiar, por que al cambiarlo, nuestro presente sería diferente, y divagar sobre el “ si no..si si..” es insultar la memoria de todos aquellos que hicieron posible lo que hoy existe…


Por mi parte… estoy orgullosa de saber que Illescas, llegó tan lejos y allí se quedó hasta nuestros días… y sobre todo, que con mi pequeño “esfuerzo”… mañana varias personas de Illescas conocerán lo que hasta hoy les era desconocido, y eso me hace sentir inmensamente positiva…

Un saludo a tod@s los habitantes de Coamo…


jueves, 25 de julio de 2013

San Felipe Jesús de las Casas




Hola amigos,  amantes de la historia, hoy os traigo un artículo que a mi personalmente me a dejado estupefacta, siempre me ando quejando de la poca información histórica, que tenemos de nuestra maravillosa villa, y de que los que la tienen o no la sacan a la luz o pasan de sacarla por cuestiones, que no me quiero poner a divagar en este momento, dejémoslo en cuestiones “x”.

Pero el mundo de Internet es maravilloso y te puedes hacer amigos en todas partes, ese ha sido mi caso, con mis amigos del otro lado del charco, concretamente en Mexico.

Cual no ha sido mi asombro, al enterarme que el primer Santo canonizado en “NovaEspaña” era descendiente directo de un vecino de nuestro pueblo.


Es probable que todos los que nacieron en territorio mexicano, hayan escuchado esta historia  alguna vez, (no ocurre lo mismo en este lado del charco). San Felipe fue como he dicho antes, el primer novohispano en ser canonizado, su figura significó mucho en su tiempo, no solo devocionalmente, sino también política y socialmente.
Tenemos que recordar que el primer mártir de la cristiandad, fue S. Esteban, al que probablemente le siguió Simeón de Jerusalén del que se dice, era pariente directo de Jesús, pero en las nuevas tierras, recién cristianizadas, no había más santos que los importados.
Esto significa que durante todo el período virreinal San Felipe de Jesús, tuvo una enorme importancia que lentamente se ha ido perdiendo por la falta de interés religioso del grupo social que más se identificó con el. Podemos decir, que la devoción de San Felipe de Jesús fue encabezada principalmente por familias españolas y que los indígenas se identificaban  más con la Virgen de Guadalupe ( no se si por que como en Europa, se pasó de la devoción a la diosa madre a la virgen María).
El caso es que con esta entrada no trato de realizar una historia santoral de Felipe, sino más bien ubicarlo dentro de la realidad histórico-Cultural  en la que vivió.

Iglesia de San Felipe en la ciudad de México df.
Felipe como cada hijo de vecino, nació en una familia normal de carne y hueso que vivió las condiciones de su tiempo.
Lo cierto es que no hay mucha información al respecto, o como he dicho antes si la hay, pues está “escondida, perdida u olvidada”
El nombre de sus padres, es muy conocido entre los fieles mexicanos, pero incluso el de sus diez hermanos, ya no tanto. Sin embargo, el apellido que portó  Felipe era de los más ilustres, y su familia de las más acaudaladas de la capital virreinal. De sus diez hermanos, varios tuvieron descendencia que permaneció en la Nueva España, seria interesante conocer  actualmente a una familia que descienda de tan ilustre y santa cepa.

Bien, llegados a este punto, os preguntareis, “Pero quién fue el padre de ¿Felipe?, ¿como se llamaba? ¿A que se dedicaba?

Felipe de las Casas, era hijo del rico comerciante y platero Don Alonso de las Casas, natural de Illescas y de su mujer Doña Antonia Martínez, natural de Sevilla.
D. Alonso, era pariente del Excelentísimo Obispo de Chiapas, Fray Bartolomé de las Casas, tan cercano la reina Isabel de Castilla (la católica).

La familia de las Casas es una de las más nobles y antiguas familias extranjeras que se establecieron en España. Provenientes de Francia, se establecieron en Calahorra, Toledo y Sevilla, entre otras ciudades españolas.


El Primer Caballero que llevó este apellido al pasar a España fue Don Guillén Casaus, de la familia de los Vizcondes de Limoges, quien se halló en la conquista de Sevilla, donde se avecinó, según lo testifica  Gonzalo Argote de Molina( erudito, filólogo, editor literario, anticuario, historiador y genealogista . 1548.1596).
Aún en el siglo en que vivió Felipe, el apellido era comúnmente escrito como “Casaus” “ de Casaus” y finalmente “ de Casas” o “ de las Casas”.
El mismo Fray Bartolomé de las Casas firmaba en algunas ocasiones como “Bartolomé Casaus”.

Antiguamente era muy común “castellanizar” los apellidos extranjeros como por ejemplo “ Pignatelli” por “Piniateli” y luego “ Piñateli”, “ da Cunha” por “ Acunia” y más tarde “ Acuña”, de Faría ( como el abate del conde de Montecristo) por “ Farías” etc…
Ahora en cambio, nos da por ponerlo todo con K, “Kee kosas”
.
Como ya he dicho, la familia directa de S. Felipe, provenía de aquí de nuestro Illescas, Su padre Don Alonso, quien además de ser familiar del Santo Ofício, era comerciante y platero cruzó el gran charco para ampliar su capital, los negocios de Don Alonso, en la Nueva España se extendieron hasta las Filipinas, de la mano de su socio Don Francisco Ruano.
Don Alonso, aún soltero decidió llegar hasta las Indias, tal como lo habían hecho otros parientes suyos. La mayor parte de los Casaus (Casas) habían pasado el Virreinato del Perú, y a Cuba.


Al llegar a Sevilla, esperando ser admitido en una embarcación, conoció a Doña Antonia Ruiz y Martínez, hija de Don Juan Ruiz y de Doña Catalina Martínez, eran una buena, aunque empobrecida familia de Sevilla.
Fue en esa misma ciudad donde se celebró el matrimonio y donde tiempo después concibieron a su primogénito Felipe, quien viajó en el vientre de su madre por el Atlántico y nació en la capital del Virreinato en el año 1570.

Un poco de la Vida y muerte del Santo.

El padre de Felipe, pronto vio que era un poco “tarambana” habiendo comenzado varios oficios, entre ellos el de platero ( por eso es el santo de los plateros), también ingresó en la orden de los franciscanos, pero su proceder no era el adecuado, y se marchó de nuevo a su casa,  su padre entonces, le dio dinero y  lo envió a Manila en Filipinas,  pero allí encontró una vida mundana que lo deslumbró, sin embargo cuando se quedó sin dinero ni amigos, reconsideró su vocación y regresó con sus hermanos franciscanos esta vez en Manila.

Ante el ofrecimiento de ordenarse sacerdote en México, Felipe, embarcó con otros frailes, pero una tormenta desvió el barco hacia Japón, allí los franciscanos se dedicaron a hacer misión, la cual al principio tuvo mucha aceptación, pero al poco tiempo se desencadenó la persecución de “Taikōsama” contra los cristianos. Ya que Felipe era náufrago pudo evitar los tormentos y la prisión, pero optó libremente por la misma suerte que los misioneros que ya habían llegado.


Los franciscanos fueron llevados en procesión por varias ciudades, desde Kioto, para ser objeto de burla y escarnio, les fueron cortadas una oreja a cada uno y finalmente en la ciudad de Nagasaki, los franciscanos de la primera y tercera orden, y tres jesuitas, junto con varios laicos japoneses fueron colgados en cruces.
Viendo que Felipe se ahogaba debido a una cadena que se encontraba en su cuello, los soldados lo atravesaron con lanzas en los costados, una de ellas atravesando su corazón le dio muerte, murió mártir por la iglesia el 5 de febrero de 1597.

Fue beatificado, junto con sus compañeros el 14 de septiembre de 1627 y canonizado el 8 de junio de 1862.

La iglesia católica lo considera el patrono de la Ciudad de México y de su Arzobispado. En Colima y Villa de Älvarez es considerado protector contra los desastres naturales, llevándose a cabo las tradicionales fiestas Charro-taurinas, de Villa de Älvarez con más de 150 años de tradición en honor a este santo.


No quiero extenderme mas sobre la vida poco ética de S. Felipe y en como después recapacitó y llegó a ser santo. Basta decir que Felipe era tan revoltoso, y granuja, que la mujer que le cuidaba, habiendo una higuera seca en la casa paterna, profetizó “el día que la higuera reverdezca, serás Santo”. Cosa que ocurrió a la muerte de Felipe ( cuentan que todas las higueras de México proceden de esa higuera "resucitada").

Como he dicho antes, no hay mucha más información sobre el padre de San Felipe, pero es grato saber, que al menos un descendiente de la Villa de Illescas, llegó a Santo, y no uno cualquiera, si no el Primer Santo del Nuevo mundo.


Espero que os sea interesante este artículo, agradecer a mis amigos mexicanos, muchos de los datos aportados, sobre manera a  Daniel Delfín y Martínez de Velasco de cuya “fuente” he bebido hasta la saciedad, y a mi compañero, amigo y fiel esposo, que me encontró este dato en primer lugar.

miércoles, 6 de junio de 2012

Illescas más allá del Atlántico II




Hace tiempo que no hacía una nueva entrada en este blog, dedicado a la pasada historia de mi pueblo,  un poco de apatía y un mucho de trabajo acumulado en otras cuestiones me lo han impedido, pero no obstante, sigo investigando, buscando y descubriendo cada día cosas sobre Illescas.
En una entrada anterior,  hablé de Illescas distrito de La Florida, en Uruguay, y de cómo los niños de su humilde escuelita se aplicaban en todas las materias, aún sin tener las mismas instalaciones y recursos que nuestros hijos, con recortes incluidos. Y es que no hay nada mejor que mirar, al que apenas tiene, para comprender lo mucho que a nosotros nos sobra.
Pero no me quiero liar con filosofías moralistas, allá cada cual con su conciencia, hoy, traigo otro Illescas,  el de S. Luis de Potosí, en México, gracias entre otros a la colaboración desinteresada de mi amiga Paty Muños, que me ha mandado numerosas fotografías, y me ha hablado de este rincón, del mundo que lleva el nombre de nuestro querido pueblo.

La localidad de Illescas está situada en el Municipio de Santo Domingo (en el Estado de San Luís de Potosí). Tiene 1658 habitantes, y está a 1940 metros de altitud. El territorio donde ahora se encuentra  asentado, fue habitado en la antigüedad por “Cuachichiles” o “ Guachichiles”,.en el siglo XIII D.C. 

Las Crónicas y antiguas referencias no registran ninguna entrada de misioneros religiosos en el siglo XVI. Siendo a mediados del siglo XVII cuando aquí se trazaron los linderos de dos enormes haciendas; “Sierra Hermosa” e “Illescas”, que es donde en la actualidad está ubicada la jurisdicción de Santo Domingo. Su fundador fue D. Ignacio Colunga Dávila,  (excombatiente del ejército “trigarante “o de las tres garitas, 1820-1821, durante la independencia de México) erigió el municipio en 1857.
La historia nos cuenta, que los aborígenes que poblaron estas tierras, llegaron al altiplano potosino en el siglo XIII DC. Se dice que con motivo de la destrucción de “Tula” la gran metrópoli “Olteca” ubicada en el norte de la actual ciudad de México, cuyos habitantes se dispersaron por diferentes rumbos. 


Los “Guachichiles”, descendientes de ellos fueron los pobladores salvajes y nómadas de esta región. Sus costumbres las descubrió en 1571 Gonzalo de las Casas, autor del texto “Guerra de los Chichimecas”.
En el año 1550 los “Guachichiles” apoyaron sus asaltos a los traficantes de Zacatecas, por los caminos de San Felipe o Las Bocas, y aún asaltando poblaciones  y misiones recién fundadas como Maconí,( Término de Cadereyta de Montes en el Estado de Querétaro Arteaga) o San Juan Tetla, (Distrito de San Lorenzo Chiautzingo ) donde robaban, mataban e incendiaban dejando desolación a su paso.
(Mismamente como cualquier tribu, o cualquier país de antes o de ahora, en eso se ha cambiado poco… sigo que me “disperso”).

La zona donde ahora está Santo Domingo como dije antes no mereció en el siglo XVI que llegaran los misioneros de ninguna orden religiosa como lo habían hecho en otros lugares del territorio potosino. Las crónicas y antiguas referencias de aquella época no registran ninguna entrada religiosa en esta región, no hubieron frailes ni visitas ni doctrinas.
Circunstancias de todo orden debieron de haber motivo de esto, pero el hecho cierto es que ni siquiera se habla de esta época, de algún intento de cristianización, así que ello motivó que el amplio territorio , el de mayor extensión del Estado Potosino, haya sido en todo el siglo XVI tan solo un olvidado horizonte salvaje.

La entrada española llegó aquí por el Sur, por la zona donde ahora son los distritos de Salinas y Villa de Ramos. Quienes entraron por ahí fueron conquistadores y mineros procedentes en su mayoría de las minas de Zacatecas.
Terminada la “Guerra del Gran Tunal “(1550-1590) un alud de soldados conquistadores ávidos de riquezas y aventureros de toda calaña invadieron la “ Guachichila”, la mayoría iban de paso, algunos se avecinaron en esta zona. Así fue como comenzó el asentamiento del rancho que fue en sus orígenes la hoy ciudad de  “Santo Domingo”.

La codicia de los esclavistas no llegó hasta el norte del municipio de Santo Domingo, allá era tierra inhóspita, sin lagunas saladas para el ganado, ni minas; sólo el interminable horizonte salvaje, donde dominaban aún los indios “ Bozales” tribu Chichimeca indómita, cuyo centro era la ranchería “ El Bozal” que todavía existe situada en el ángulo que forman los límites del municipio Catorce y el estado de Zacatecas.
Durante la guerra de la Independencia realmente poco sufrió  Santo Domingo porque la poderosa hacienda de Sierra Hermosa mantenía, con sus peones y rancheros un numeroso y fuerte resguardo de caballería bien armada.
Este territorio de Santo Domingo, era punto de convergencia de las jurisdicciones de las siguientes poblaciones;

_Charcas, Fundada en 1572, es una de las Ciudades más Antiguas del Estado. Ciudad Minera por excelencia.
_ Villa de Ramos, se atribuye a Fr. Jerónimo de Pangua el haber intervenido en la fundación del pueblo en  1608.
_Catorce,  Real de Catorce  era una población minera y actualmente es turística.
_ Ojo Caliente, fue fundado en 1620, por don José Teodoro de Bastidas, dándose el nombre de “Villa de Sacramento o Real de Minas de Ojocaliente de Bastidas”.
_ Salinas, o “Salinas de Hidalgo”, municipio cuna de varios personajes ilustres de la historia de México.

Pese a la riqueza de estas haciendas, cuando sobrevino la Revolución, se sufrió la ruina, la despoblación y la miseria en todos los poblados, pronto aparecieron varios grupos de “revolucionarios”. Acaso el principal de ellos, a principios de marzo de 1914 fue el del entonces coronel Mariano Flores, que comandaba 200 hombres. Después la decadencia y la ruina se apoderaron de lo poco que quedaba de este municipio, fue en la época del funesto cacicazgo “Cedillista”.( Saturnino Cedillo, ex- secretario de agricultura).
En esta zona, se localizan pequeñas franjas montañosas, cuyas alturas varían de los 2.200 a los 2450 metros sobre el nivel del mar, tales como la Sierra El Bozal, o la del Sabino, no existiendo otras de mayor importancia, que ya que la mayor parte de la región es planicie.

También se encuentran en ésta comarca un gran número de lagunas, las que contienen gran cantidad de sales, como la “Laguna El Perdido”, “Santa Clara” y “El Quemado, que en la mayor parte del año se encuentran secas. Los arroyos son intermitentes, no existe ninguna corriente superficial que pueda ser aprovechable, el único recurso es la explotación de mantos acuíferos subterráneos.
De acuerdo al XII Censo General de Población y vivienda del año 2000 efectuado por el INEGI (Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, la población de indígenas en el municipio asciende a 32 personas. Su lengua es el “Náhuatl” y en segundo lugar el “ Huasteco”.

Los habitantes de estas tierras se dedican en su mayoría a la agricultura, siendo sus principales cultivos el maíz, el frijol y el chile. La mayoría de estos productos son para autoconsumo. También tienen una amplia ganadería de cabezas de ganado bovino, porcino, ovino y caprino, que les proporcionan leche, carne etc…
Se lleva a cabo también una actividad forestal de productos maderables.
Con respecto a los monumentos históricos y lugares turísticos, el municipio cuenta con el casco de la “ex hacienda de Illescas”. Sus fiestas populares se festejan el 4 de agosto y se lleva a cabo la festividad en honor al santo patrón Santo Domingo. También se tienen como tradición las carreras de caballos y jaripeos (diversión que consiste en montar a pelo varias reses o monturas como un rodeo) durante la fiesta patronal.

Respecto a la gastronomía su platillo tradicional es el conejo “Ixtlero”, los dulces “Charamuscas” regados con Mezcal, pulque y agua miel.
Desde  este humilde espacio, un saludo para todos los “paisanos” del rancho de Illescas, en México.