Hace tiempo que no
hacía una nueva entrada en este blog, dedicado a la pasada historia de mi
pueblo, un poco de apatía y un mucho de
trabajo acumulado en otras cuestiones me lo han impedido, pero no obstante,
sigo investigando, buscando y descubriendo cada día cosas sobre Illescas.
En una entrada
anterior, hablé de Illescas distrito de
La Florida, en Uruguay, y de cómo los niños de su humilde escuelita se
aplicaban en todas las materias, aún sin tener las mismas instalaciones y
recursos que nuestros hijos, con recortes incluidos. Y es que no hay nada mejor
que mirar, al que apenas tiene, para comprender lo mucho que a nosotros nos
sobra.
Pero no me quiero
liar con filosofías moralistas, allá cada cual con su conciencia, hoy, traigo
otro Illescas, el de S. Luis de Potosí,
en México, gracias entre otros a la colaboración desinteresada de mi amiga Paty
Muños, que me ha mandado numerosas fotografías, y me ha hablado de este rincón,
del mundo que lleva el nombre de nuestro querido pueblo.
La localidad de
Illescas está situada en el Municipio de Santo Domingo (en el Estado de San
Luís de Potosí). Tiene 1658 habitantes, y está a 1940 metros de altitud. El
territorio donde ahora se encuentra asentado,
fue habitado en la antigüedad por “Cuachichiles” o “ Guachichiles”,.en el siglo
XIII D.C.
Las Crónicas y antiguas referencias no registran ninguna entrada de
misioneros religiosos en el siglo XVI. Siendo a mediados del siglo XVII cuando
aquí se trazaron los linderos de dos enormes haciendas; “Sierra Hermosa” e “Illescas”,
que es donde en la actualidad está ubicada la jurisdicción de Santo Domingo. Su
fundador fue D. Ignacio Colunga Dávila,
(excombatiente del ejército “trigarante “o de las tres garitas, 1820-1821,
durante la independencia de México) erigió el municipio en 1857.
La historia nos
cuenta, que los aborígenes que poblaron estas tierras, llegaron al altiplano
potosino en el siglo XIII DC. Se dice que con motivo de la destrucción de “Tula”
la gran metrópoli “Olteca” ubicada en el norte de la actual ciudad de México,
cuyos habitantes se dispersaron por diferentes rumbos.
Los “Guachichiles”,
descendientes de ellos fueron los pobladores salvajes y nómadas de esta región.
Sus costumbres las descubrió en 1571 Gonzalo de las Casas, autor del texto
“Guerra de los Chichimecas”.
En el año 1550 los
“Guachichiles” apoyaron sus asaltos a los traficantes de Zacatecas, por los
caminos de San Felipe o Las Bocas, y aún asaltando poblaciones y misiones recién fundadas como Maconí,(
Término de Cadereyta de Montes en el
Estado de Querétaro Arteaga) o San Juan Tetla, (Distrito de San Lorenzo
Chiautzingo ) donde robaban, mataban e incendiaban dejando desolación a su
paso.
(Mismamente como
cualquier tribu, o cualquier país de antes o de ahora, en eso se ha cambiado
poco… sigo que me “disperso”).
La zona donde ahora está
Santo Domingo como dije antes no mereció en el siglo XVI que llegaran los
misioneros de ninguna orden religiosa como lo habían hecho en otros lugares del
territorio potosino. Las crónicas y antiguas referencias de aquella época no
registran ninguna entrada religiosa en esta región, no hubieron frailes ni
visitas ni doctrinas.
Circunstancias de
todo orden debieron de haber motivo de esto, pero el hecho cierto es que ni
siquiera se habla de esta época, de algún intento de cristianización, así que
ello motivó que el amplio territorio , el de mayor extensión del Estado
Potosino, haya sido en todo el siglo XVI tan solo un olvidado horizonte
salvaje.
La entrada española
llegó aquí por el Sur, por la zona donde ahora son los distritos de Salinas y
Villa de Ramos. Quienes entraron por ahí fueron conquistadores y mineros
procedentes en su mayoría de las minas de Zacatecas.
Terminada la “Guerra
del Gran Tunal “(1550-1590) un alud de soldados conquistadores ávidos de
riquezas y aventureros de toda calaña invadieron la “ Guachichila”, la mayoría
iban de paso, algunos se avecinaron en esta zona. Así fue como comenzó el
asentamiento del rancho que fue en sus orígenes la hoy ciudad de “Santo Domingo”.
La codicia de los esclavistas
no llegó hasta el norte del municipio de Santo Domingo, allá era tierra
inhóspita, sin lagunas saladas para el ganado, ni minas; sólo el interminable
horizonte salvaje, donde dominaban aún los indios “ Bozales” tribu Chichimeca
indómita, cuyo centro era la ranchería “ El Bozal” que todavía existe situada
en el ángulo que forman los límites del municipio Catorce y el estado de
Zacatecas.
Durante la guerra de
la Independencia realmente poco sufrió Santo Domingo porque la poderosa hacienda de
Sierra Hermosa mantenía, con sus peones y rancheros un numeroso y fuerte
resguardo de caballería bien armada.
Este territorio de
Santo Domingo, era punto de convergencia de las jurisdicciones de las
siguientes poblaciones;
_Charcas,
Fundada en 1572, es una de las Ciudades más Antiguas del Estado. Ciudad Minera
por excelencia.
_ Villa de Ramos, se
atribuye a Fr. Jerónimo de Pangua el haber intervenido en la fundación del
pueblo en 1608.
_Catorce, Real de Catorce era una población minera y actualmente es
turística.
_ Ojo Caliente, fue
fundado en 1620, por don José Teodoro de Bastidas, dándose el nombre de “Villa
de Sacramento o Real de Minas de Ojocaliente de Bastidas”.
_ Salinas, o
“Salinas de Hidalgo”, municipio cuna de varios personajes ilustres de la
historia de México.
Pese a la riqueza de
estas haciendas, cuando sobrevino la Revolución, se sufrió la ruina, la
despoblación y la miseria en todos los poblados, pronto aparecieron varios
grupos de “revolucionarios”. Acaso el principal de ellos, a principios de marzo
de 1914 fue el del entonces coronel Mariano Flores, que comandaba 200 hombres. Después
la decadencia y la ruina se apoderaron de lo poco que quedaba de este
municipio, fue en la época del funesto cacicazgo “Cedillista”.( Saturnino
Cedillo, ex- secretario de agricultura).
En esta zona, se
localizan pequeñas franjas montañosas, cuyas alturas varían de los 2.200 a los
2450 metros sobre el nivel del mar, tales como la Sierra El Bozal, o la del
Sabino, no existiendo otras de mayor importancia, que ya que la mayor parte de
la región es planicie.
También se
encuentran en ésta comarca un gran número de lagunas, las que contienen gran
cantidad de sales, como la “Laguna El Perdido”, “Santa Clara” y “El Quemado,
que en la mayor parte del año se encuentran secas. Los arroyos son
intermitentes, no existe ninguna corriente superficial que pueda ser
aprovechable, el único recurso es la explotación de mantos acuíferos
subterráneos.
De acuerdo al XII
Censo General de Población y vivienda del año 2000 efectuado por el INEGI (Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática, la población de indígenas en
el municipio asciende a 32 personas. Su lengua es el “Náhuatl” y en segundo
lugar el “ Huasteco”.
Los habitantes de
estas tierras se dedican en su mayoría a la agricultura, siendo sus principales
cultivos el maíz, el frijol y el chile. La mayoría de estos productos son para
autoconsumo. También tienen una amplia ganadería de cabezas de ganado bovino,
porcino, ovino y caprino, que les proporcionan leche, carne etc…
Se lleva a cabo
también una actividad forestal de productos maderables.
Con respecto a los
monumentos históricos y lugares turísticos, el municipio cuenta con el casco de
la “ex hacienda de Illescas”. Sus fiestas populares se festejan el 4 de agosto
y se lleva a cabo la festividad en honor al santo patrón Santo Domingo. También
se tienen como tradición las carreras de caballos y jaripeos (diversión que
consiste en montar a pelo varias reses o monturas como un rodeo) durante la
fiesta patronal.
Respecto a la
gastronomía su platillo tradicional es el conejo “Ixtlero”, los dulces “Charamuscas”
regados con Mezcal, pulque y agua miel.
Desde este humilde espacio, un saludo para todos
los “paisanos” del rancho de Illescas, en México.


























