miércoles, 6 de junio de 2012

Illescas más allá del Atlántico II




Hace tiempo que no hacía una nueva entrada en este blog, dedicado a la pasada historia de mi pueblo,  un poco de apatía y un mucho de trabajo acumulado en otras cuestiones me lo han impedido, pero no obstante, sigo investigando, buscando y descubriendo cada día cosas sobre Illescas.
En una entrada anterior,  hablé de Illescas distrito de La Florida, en Uruguay, y de cómo los niños de su humilde escuelita se aplicaban en todas las materias, aún sin tener las mismas instalaciones y recursos que nuestros hijos, con recortes incluidos. Y es que no hay nada mejor que mirar, al que apenas tiene, para comprender lo mucho que a nosotros nos sobra.
Pero no me quiero liar con filosofías moralistas, allá cada cual con su conciencia, hoy, traigo otro Illescas,  el de S. Luis de Potosí, en México, gracias entre otros a la colaboración desinteresada de mi amiga Paty Muños, que me ha mandado numerosas fotografías, y me ha hablado de este rincón, del mundo que lleva el nombre de nuestro querido pueblo.

La localidad de Illescas está situada en el Municipio de Santo Domingo (en el Estado de San Luís de Potosí). Tiene 1658 habitantes, y está a 1940 metros de altitud. El territorio donde ahora se encuentra  asentado, fue habitado en la antigüedad por “Cuachichiles” o “ Guachichiles”,.en el siglo XIII D.C. 

Las Crónicas y antiguas referencias no registran ninguna entrada de misioneros religiosos en el siglo XVI. Siendo a mediados del siglo XVII cuando aquí se trazaron los linderos de dos enormes haciendas; “Sierra Hermosa” e “Illescas”, que es donde en la actualidad está ubicada la jurisdicción de Santo Domingo. Su fundador fue D. Ignacio Colunga Dávila,  (excombatiente del ejército “trigarante “o de las tres garitas, 1820-1821, durante la independencia de México) erigió el municipio en 1857.
La historia nos cuenta, que los aborígenes que poblaron estas tierras, llegaron al altiplano potosino en el siglo XIII DC. Se dice que con motivo de la destrucción de “Tula” la gran metrópoli “Olteca” ubicada en el norte de la actual ciudad de México, cuyos habitantes se dispersaron por diferentes rumbos. 


Los “Guachichiles”, descendientes de ellos fueron los pobladores salvajes y nómadas de esta región. Sus costumbres las descubrió en 1571 Gonzalo de las Casas, autor del texto “Guerra de los Chichimecas”.
En el año 1550 los “Guachichiles” apoyaron sus asaltos a los traficantes de Zacatecas, por los caminos de San Felipe o Las Bocas, y aún asaltando poblaciones  y misiones recién fundadas como Maconí,( Término de Cadereyta de Montes en el Estado de Querétaro Arteaga) o San Juan Tetla, (Distrito de San Lorenzo Chiautzingo ) donde robaban, mataban e incendiaban dejando desolación a su paso.
(Mismamente como cualquier tribu, o cualquier país de antes o de ahora, en eso se ha cambiado poco… sigo que me “disperso”).

La zona donde ahora está Santo Domingo como dije antes no mereció en el siglo XVI que llegaran los misioneros de ninguna orden religiosa como lo habían hecho en otros lugares del territorio potosino. Las crónicas y antiguas referencias de aquella época no registran ninguna entrada religiosa en esta región, no hubieron frailes ni visitas ni doctrinas.
Circunstancias de todo orden debieron de haber motivo de esto, pero el hecho cierto es que ni siquiera se habla de esta época, de algún intento de cristianización, así que ello motivó que el amplio territorio , el de mayor extensión del Estado Potosino, haya sido en todo el siglo XVI tan solo un olvidado horizonte salvaje.

La entrada española llegó aquí por el Sur, por la zona donde ahora son los distritos de Salinas y Villa de Ramos. Quienes entraron por ahí fueron conquistadores y mineros procedentes en su mayoría de las minas de Zacatecas.
Terminada la “Guerra del Gran Tunal “(1550-1590) un alud de soldados conquistadores ávidos de riquezas y aventureros de toda calaña invadieron la “ Guachichila”, la mayoría iban de paso, algunos se avecinaron en esta zona. Así fue como comenzó el asentamiento del rancho que fue en sus orígenes la hoy ciudad de  “Santo Domingo”.

La codicia de los esclavistas no llegó hasta el norte del municipio de Santo Domingo, allá era tierra inhóspita, sin lagunas saladas para el ganado, ni minas; sólo el interminable horizonte salvaje, donde dominaban aún los indios “ Bozales” tribu Chichimeca indómita, cuyo centro era la ranchería “ El Bozal” que todavía existe situada en el ángulo que forman los límites del municipio Catorce y el estado de Zacatecas.
Durante la guerra de la Independencia realmente poco sufrió  Santo Domingo porque la poderosa hacienda de Sierra Hermosa mantenía, con sus peones y rancheros un numeroso y fuerte resguardo de caballería bien armada.
Este territorio de Santo Domingo, era punto de convergencia de las jurisdicciones de las siguientes poblaciones;

_Charcas, Fundada en 1572, es una de las Ciudades más Antiguas del Estado. Ciudad Minera por excelencia.
_ Villa de Ramos, se atribuye a Fr. Jerónimo de Pangua el haber intervenido en la fundación del pueblo en  1608.
_Catorce,  Real de Catorce  era una población minera y actualmente es turística.
_ Ojo Caliente, fue fundado en 1620, por don José Teodoro de Bastidas, dándose el nombre de “Villa de Sacramento o Real de Minas de Ojocaliente de Bastidas”.
_ Salinas, o “Salinas de Hidalgo”, municipio cuna de varios personajes ilustres de la historia de México.

Pese a la riqueza de estas haciendas, cuando sobrevino la Revolución, se sufrió la ruina, la despoblación y la miseria en todos los poblados, pronto aparecieron varios grupos de “revolucionarios”. Acaso el principal de ellos, a principios de marzo de 1914 fue el del entonces coronel Mariano Flores, que comandaba 200 hombres. Después la decadencia y la ruina se apoderaron de lo poco que quedaba de este municipio, fue en la época del funesto cacicazgo “Cedillista”.( Saturnino Cedillo, ex- secretario de agricultura).
En esta zona, se localizan pequeñas franjas montañosas, cuyas alturas varían de los 2.200 a los 2450 metros sobre el nivel del mar, tales como la Sierra El Bozal, o la del Sabino, no existiendo otras de mayor importancia, que ya que la mayor parte de la región es planicie.

También se encuentran en ésta comarca un gran número de lagunas, las que contienen gran cantidad de sales, como la “Laguna El Perdido”, “Santa Clara” y “El Quemado, que en la mayor parte del año se encuentran secas. Los arroyos son intermitentes, no existe ninguna corriente superficial que pueda ser aprovechable, el único recurso es la explotación de mantos acuíferos subterráneos.
De acuerdo al XII Censo General de Población y vivienda del año 2000 efectuado por el INEGI (Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática, la población de indígenas en el municipio asciende a 32 personas. Su lengua es el “Náhuatl” y en segundo lugar el “ Huasteco”.

Los habitantes de estas tierras se dedican en su mayoría a la agricultura, siendo sus principales cultivos el maíz, el frijol y el chile. La mayoría de estos productos son para autoconsumo. También tienen una amplia ganadería de cabezas de ganado bovino, porcino, ovino y caprino, que les proporcionan leche, carne etc…
Se lleva a cabo también una actividad forestal de productos maderables.
Con respecto a los monumentos históricos y lugares turísticos, el municipio cuenta con el casco de la “ex hacienda de Illescas”. Sus fiestas populares se festejan el 4 de agosto y se lleva a cabo la festividad en honor al santo patrón Santo Domingo. También se tienen como tradición las carreras de caballos y jaripeos (diversión que consiste en montar a pelo varias reses o monturas como un rodeo) durante la fiesta patronal.

Respecto a la gastronomía su platillo tradicional es el conejo “Ixtlero”, los dulces “Charamuscas” regados con Mezcal, pulque y agua miel.
Desde  este humilde espacio, un saludo para todos los “paisanos” del rancho de Illescas, en México. 

martes, 27 de marzo de 2012

La historia sigue pasando por Illescas…

Pues si, a pesar de los que los políticos se ponen de acuerdo entre todos, para que este pueblo se degrade cada vez, más, la historia al parecer ser niega a ello, y esta vez, como ya hizo con anterioridad,  de la mano de nuestro escritor local, Wilfredo Mariñas Guerrero,  que nos trae una nueva novela, ubicada en el Villa de Illescas.

El día 31 de de marzo a las siete de la tarde, tendrá lugar su presentación, en la biblioteca local.

El libro lleva por título “Illescas 21” y os dejo parte de su sinopsis, pues aún no he tenido el placer de leerlo.


El arrollador avance del ejército franquista hacia Madrid es contenido por las milicias republicanas en Illescas. Las columnas del General Varela aprovechan la concentración de efectivos republicanos en torno a la capital sagreña para tomar las posiciones fuertemente atrincheradas de Navalcarnero en su ruta de acceso a Madrid por el eje de la carretera de Extremadura, mientras tanto ordena al teniente coronel Barrón una férrea defensa de la plaza de Illescas. La alarma cunde entre los dirigentes republicanos, Manuel Azaña abandona la capital con destino a Benicarló, asume el mando el socialista Largo Caballero. Éste insta a la defensa heroica al pueblo de Madrid, pide tiempo para poner en marcha el potencial del recién creado Ejército Popular de la República y la puesta en escena del material bélico soviético recibido, los temidos cazas Polikarpov y los tanques de combate T-26, que podrían inclinar los acontecimientos a favor del republicanismo. En Illescas, a la par del ímpetu nacionalista y la urgencia republicana, confluye también la necesidad de localizar parte de los bienes del tesoro nacional incautados en Toledo, desaparecidos en sus inmediaciones. Las autoridades de Madrid confían la misión a un joven asistente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, experto en construcciones medievales, merced a una clave interceptada por las milicias urbanas, frustrando las pesquisas de un quintacolumnista. La acción en medio del campo de batalla constituye para el joven asistente un camino de iniciación en los atributos del arte mudéjar ilarcuriense y una experiencia vital entre los totalitarismos auto excluyentes que imperan en la España del otoño de 1936.”


Bien ,no puedo decir nada más, por que no lo sé, no podré juzgar la trama, hasta que no la haya leído, aunque tal vez, los escritos sobre la guerra civil estén demasiado “trillados” en literatura, pero siempre podremos sorprendernos, si no juzguen “ El tiempo entre Costuras”, que nos a dejado a todos los lectores boquiabiertos, ante tremenda historia, a si que desde este humilde espacio, le deseo a Wilfredo, mucha suerte, en esta nueva aventura, y espero que ya esté “confeccionando” otro episodio ocurrido en nuestra villa, ( o que pudo ocurrir)  para volvernos a deleitar, dentro de unos meses.

Gracias amigo. Mucha Suerte.

domingo, 11 de marzo de 2012

11 de marzo, “Fiestas del Milagro”

Hoy voy a romper una pauta que llevo desde que comencé mi andadura en este espacio, voy a contar algo de la historia reciente de Illescas y no de la pasada como viene siendo habitual.
El 11 de marzo es para los Illescanos el día del “milagro” hace la friolera de 450 años, ocurrió el primero de los “milagros” atribuidos  a la patrona del pueblo “la Virgen de la Caridad”, y fue en la persona de Francisca de la Cruz,  una mujer tullida, que pudo andar debido a dicho milagro.

Pero del milagro y sus secuelas ya hablaré en otro momento, hoy quiero hablar de otro “milagro” el que se obró ayer, bajo un símbolo, que en conjunto, es lo que significa nuestra nación.
España, tiene como muchos otros países diversos, símbolos, íconos, imágenes, himnos, ideas y monumentos,  que representan nuestra historia, nuestra cultura, y nuestro pueblo. Los principales, están recogidos por la Constitución, o en otros textos legislativos,  (bandera, escudo e himno), mientras que otros tienen carácter popular.

Nuestra Bandera, ese pedazo de tela al viento, que está formada por tres franjas horizontales, roja, gualda y roja, siendo la central de doble anchura que cada una de las laterales. Tenemos aún en nuestros días el mismo diseño que fue adoptado como pabellón nacional de España, en 1785, bajo el reinado de Carlos III, siendo en un principio utilizada como enseña, para los barcos,  principalmente para que los ingleses no confundiesen los nuestros con el de otras naciones “enemigas” (aunque yo personalmente creo que los ingleses sabían muy bien a quien atacaban y por qué, pero eso otra historia).

El caso es que ayer, y siendo el primero de los actos programados para festejar el día del “milagro”, se hizo honor a nuestra bandera, izándola, en una plaza recién reformada a la entrada del pueblo, al lado de la llamada “fuente del botón” ignoro por completo si le han puesto nuevo nombre a la plaza, cosa que sería lógica, tras la remodelación, así ahora, cuando llegas a Illescas, te encuentras un espacio abierto, maravilloso, custodiado por nuestra bandera.

Gran cantidad de gente acució al acto, algunos, nostálgicos de su paso por el servicio militar, otros, curiosos por que era la primera vez que un evento así ocurría en el pueblo. Unos pocos que dicen pretendían hacer alguna protesta, pero a la sombra de la bandera o de la cantidad de gente, fueron prudentes y lo dejaron estar,  y doy gracias por ello.
Soldados de la Academia Militar de Toledo, Guardia Civil y Policía Municipal son tres motivos suficientes para no hacer nada incorrecto, amén de la cantidad de señores y señoras con garrote y bastón, que acudieron al acontecimiento,  y que seguro estarían dispuestos a emular al mismísimo “tío de la vara” ante cualquier tropelía.

Pero nada pasó afortunadamente, el alcalde y concejales del ayuntamiento acudieron creo que casi todos, y fue un momento de alegría para muchos, y de admiración para otros.
Comienzo del izado de la Bandera
La nota, discordante, además de la tardanza, y que la gente fue movida de sus posiciones varias veces, con las consecuentes protestas, pues que es en estos casos es donde se ve la verdadera “calidad” de las personas, lo “políticos” que puedan ser, y los que saben estar, y los que están y no saben, lamentablemente y aunque me pese, tengo que decir que la apariencia de amabilidad de la “oposición” nada tiene que ver con la “prepotencia y afán de superioridad” de la mayoría de los concejales del PP incluyendo al Alcalde,, y es que hay cosas que se hacen, otras se nace, y el señor Tofiño tienen demasiadas tablas para ciertos eventos, y sabe como ganarse al pueblo, al llano, al que vota,  ( todo esto desde el cariño y la comprensión), pero el que es prepotente, lo es, y no hay que darle más vueltas, lo siento por nuestra querida presidenta Mª Dolores, y nuestro  flamante presidente Mariano, en sus filas hay miembros y miembras que necesitan un baño de humildad con urgencia. Por qué no vale, ser el más guapo ni el más alto ni el que más “master” tenga. Las imitaciones son odiosas e imitar a ciertas “miembras” socialistas o estar por encima de ellas, no es el camino más lógico para gobernar. A si que claramente, ayer, se vio que la gente se siente tan española como nos sentimos al ser campeones del mundo de futbol, tanto si sopla el aire de la derecha, o de la izquierda o se queda quieta la bandera por que tenemos “calima” pero ciertos “aires” de grandeza política sobran, y veo el panorama negro, muy negro para algunos, el año de prueba va a concluir y quizás sería bueno un “sustito” por parte de quien tiene la clave de todo este embrollo” ( sigo diciendo, que dicho desde el cariño y la comprensión) Felices Fiestas . 
La bandera fue portada por Soldados de la Academia de Infantería de Toledo y por niños, que al fin y al cabo son lo mejor que tenemos los humanos, la infancia.

jueves, 23 de febrero de 2012

Historia sobre un libro perdido…

“Me podréis dejar desnudo por un día, pero yo os desnudaré el alma por toda la eternidad…” Geoffrey Chaucer.

Cuando comencé en esta andadura de dar a conocer a través de la red, la historia olvidada del maravilloso pueblo que me vio nacer, basé la mayoría de mis entradas en el libro, que el señor D. Alberto de Aguilar,  escribió,  “Illescas, notas histórico Artísticas” de la editorial Hauser y Menet.

Este libro cayó en mis manos hace mucho tiempo, olvidado en una estantería de la casa paterna de mi esposo, me lo cedieron con alegría y mi suegro, cual del abuelo cebolleta se tratase, me contó, como lo obtuvo, que era de la casa del propio D. Alberto, donde hacía muchos años, junto con su hermano, habían realizado unas pequeñas obras, y se lo había obsequiado.

Mi gran error quizás fue la imprudencia de la propia juventud, el decir a todo el que le interesaba la historia, que era poseedora del libro, algunos jóvenes de la localidad me lo pidieron para hacer fotocopias, entre ellos un ex concejal de urbanismo, de cuyo nombre me gustaría no acordarme, pero que omitiré,  pues los ciudadanos de Illescas creo de sobras que saben de quién se trata.

Gustosamente hicimos las fotocopias, pero un buen día llegó, el primogénito de la casa paterna  a reclamarme el libro, exponiendo una serie de circunstancias por las cuales, le pertenecía a el y no a mi. Incluso, poniendo en entre dicho, lo que el padre de mi esposo, me había indicado, por lo cual, opté tras mucho meditar, dos cosas o ofrecerle un plato de lentejas a cambio, como el hermano de Aarón, cosa que quizás hubiese agradecido, o  darle el libro y aquí paz y después gloria.
Donde estará ese ejemplar???? Pues conociendo a la pareja de este sujeto, seguro que en la basura o en algún rastrillo, pues segura estoy de que ni siquiera se dignaron a mirar de qué se trataba, hacia años que dormía solitario y olvidado en la  estantería donde yo lo encontré,  sin que nadie lo reclamase, ni lo mirase, ni lo ojease y si se han desecho de el, estará en el fondo de algún cajón igualmente relegado.

Esto, es como muy de la humanidad, los niños pequeños lo hacen mucho, basta que tengas todos los juguetes desparramados y sin hacerlos caso alguno, que cuando llega el vecino  y se pone a jugar con ellos, a ti se te antoja, pero visto lo visto, hay ciertas personas  que no maduran nunca, y les pasa también de mayores.

Como yo tenía los datos, tenía las fotocopias, pues estudié el libro a fondo, lo suficiente para aventurarme en distintos acontecimientos como articulista amateur y al final  con esta página, que tengo que decir, cada día tiene más seguidores, y más entradas, y por eso estoy agradecida.

Pero… la vida, nos da a veces lo que verdaderamente nos merecemos, y a mi personalmente me a dado un compañero maravilloso que no para de buscar cosas que sabe que me agradan enormemente, esta navidad me obsequió con una máquina de escribir “Remington” de principios de siglo, y ayer… ayer, llegó este libro a casa, 

venía desde A Coruña, tengo que poner el nombre de la librería por que estoy tan emocionada, que no quepo en mí, es la “librería de viejo O´recumcho”, qué como llegó ese libro hasta allí????, lo ignoro, pero me alegro de que estuviese, y de que lo vendiesen, ahora tengo el mío, el propio, no tengo que inventarme excusas absurdas para arrebatárselo a nadie, tan solamente por envidia.

Espero seguir mucho tiempo con esta página, escribiendo cosas sobre este maravilloso pueblo, se de buena tinta, por lo mucho que busco e investigo, que hay mucha historia escrita, muchos autores que pasaron por sus calles, gente que se paró a admirar la belleza de los cuadros del Greco o la magnificencia de la Torre de Santa María ( ahora en restauración) pero pese a los años, y los siglos, no hay nadie , que quiera más este pueblo como yo misma, y me duele tanto verlo en manos de desaprensivos politicastros, tanto como me dolió deshacerme de aquel libro que me abrió las puertas para conocer, toda la historia de aquellos que nos antecedieron.

Quizás algún día pase como con el libro… todo vuelva donde lo aprecien en toda su magnitud.

“La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.”

Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán.

domingo, 5 de febrero de 2012

Semanario Pintoresco Español

El Semanario Pintoresco Español fue una revista claramente española que se publicó en Madrid desde 1836 a 1857, con periocidad semanal.
Fue fundada por Ramón Mesonero Romanos escritor costumbrista de la villa de Madrid. El primer número salió a la venta el 3 de abril de 1836 y el último el 20 de diciembre de 1857. Cada uno de estos números constaba de ocho páginas y el precio de la suscripción era de tres reales.


En el número del 8 de agosto de 1847, nos podemos encontrar con un artículo sobre nuestro amado pueblo, firmado por N.R de Losada, del cual lamentablemente carezco de más datos.
Como podemos suponer el deterioro de tan valioso documento histórico, nos impide leer con fluidez la narración del mismo, que paso a transcribir para el deleite de los que como yo, aman este pueblo por encima de todo, de los años, de los tiempos o de los colores de sus gobernantes.

España Pintoresca

Imposible parece que pueblos que han sido testigos de grandes acontecimientos, y han presenciado hechos notables que la historia narra después y nosotros leemos con asombro, hayan perdido absolutamente su importancia  y quedado reducido solamente á ocupar un sitio en el mapa donde el geógrafo les coloca para cumplir con una obligación que le impone la ciencia, y que atraviesa el viajero sin siquiera imaginarse que el suelo que ahora pisa fue teatro de grandes escenas, de las que solo nos quedan las relaciones del historiador que siempre imparcial, lo mismo cuenta los hechos acaecidos en la miserable y desconocida aldea que aquellos que tuvieron lugar en las ciudades de mas cuenta.
 Nos han ocurrido las anteriores reflexiones al comparar el Illescas actual, al Illescas que fue en los antiguos tiempos. El Illescas de Hoy que no contará cuatrocientos vecinos, al de los tiempos de D. Juan el II que contenía más de 2.000 y era visitado continuamente de Reyes y Arzobispos, y en su Alcazar, de que ni se conserva un solo cimiento, se aposentaron muchas veces los monarcas y sus familias, tratándose en sus magníficos salones asuntos de importancia para el reino.
    La existencia de este pueblo data desde muy antiguo, sin que pueda decirse a punto fijo el año de su fundación. Hay quien piensa fuese en el año de 2688 de la creación (El padre Fr. Gaspar de Jesús María, de Illescas en su libro que escribió de las cosas notables de este pueblo y los milagros de nuestra señora de la Caridad, que allí se venera. Titula su obra  Manifiesto de la Columna Protectora de Israel en la Carpetania, y Sacro Paladion del Antiguo Lacio en Castilla) y que en su principio tuvo diferentes nombres, hasta que últimamente se le dio el de Illarcueris, que andando el tiempo vino a quedar en Illarcuris cuya etimología hace salir dicho autor de lli, palabra griega que significa ciudad y curetes, sacerdotes, dando para probar su opinión este historiador, una porción de razones que las pequeñas dimensiones de un artículo no nos permiten copiar; no obstante, Ptlomeo que vivió por los años de 162 de Cristo, se ocupó de esta población y mas adelante Luitprando que floreció en tiempo de los sarracenos, año de nuestra redención 960, ya le dio el nombre de Illescas, hablando de esta villa con la misma ocasión que San Julián, y diciendo “ En el monasterio Dubiense en la villa de Illescas, puso san Ildefonso una imagen de la bienaventurada virgen María etc.…).
No a faltado igualmente quien tomando este termino de San Julián por latino, dijera que es compuesto de Ila erit. Palabras significativas y equivalentes de Illie escas, o illie quiescas; esto es, allí será, allí las comidas o allí descanses; todo lo cual quieren epilogar en el sincope de Illescas, imaginado haberse puesto este nombre a aquella villa, por mediar á igual distancia de Madrid y Toledo donde los caminantes parten la jornada deteniéndose allí; Illia erit: descansando Illie quiescas y comiendo Illi escas. Todas estas gramaticales etimologías son vanas ideas, porque el nombre de Illescas es arábigo y no latino. Y equivale dice Covarrubias, á amor, deleite o suavidad; bien que entendido a lo bárbaro apela saber lo ilícito y torpe, a que á fuer de tales redujeron los moros esta interpretación, atendiendo a lo deleitoso del terreno.


Hasta aquí  el historiador citado, y nosotros nada podemos decir de nuevo en materia tan oscura de suyo, y en que hombres muy eruditos han adelantado poco; sin embargo, bueno será tener presente un apoyo de la última opinión, los restos que aun queden de algunos monumentos árabes, tales como la torre que representa el grabado que encabeza este artículo, y varios arcos que aun existen en algunas casas de la población, con dos que sirven de puertas y entradas a esta villa, el uno hacia el camino que conduce a esta corte y el otro al lado de Poniente, y en el que se dirige a la Villa de Ugena.
      El conocido pintor español Villamil publicó en una lamina de las de su España Pintoresca, el grabado de esta torre, pues al encaminarse a Toledo debió llamar su atención el excesivo mérito de este monumento, construido por los árabes cuando su dominación sin duda, en aquel reino, no obstante la habilidad de tan célebre artista, al copiar dicho monumento estuvo poco exacto y aumentó de tal manera los adornos con objeto de embellecerla quizás, que si nuestros lectores comparan la citada lámina con el grabado que hoy presenta el Semanario, encontraran una diferencia inmensa que redundará en perjuicio de nuestro dibujo; sin embargo se deberá tener presente que el que hoy encabeza este artículo esta hecho con tal exactitud y tanta verdad que representa la torre en el ser y estilo que se encuentra y creemos apenas habrá uno que lo haya visto , que dude del parecido.
Esta es la lámina de la que habla el autor del artículo, aparecida en otro nº de  España Pintoresca.
      Ignorase de todo punto cuando sería construida esta torre, aunque se supone que debió ser antes de la toma de Toledo por el rey D. Alfonso VI, pues según Esteban de Garibay, conquistó este rey enseguida a Illescas, que según se encontraba en poder de los moros. Mas tarde D. Alfonso VII redimió a esta villa del dominio que en ella tenía entonces la iglesia de Segovia, cuyo documento de cambio guarda en su archivo con esta inscripción en letra gótica; “Carta de Trueque o Cambio de Aguilafuente é las Bodadillas, por Illescas entre Madrid y Toledo. Año de 1124 era 1162. También existe la Carta Puebla y el fuero Municipal en que el mismo D. Alfonso VII  da a los vecinos y pobladores sus tierras y heredades con tal que cada una pague por fuero un cafir o cahiz de pan por mitad. Le señala por aldeas a Calsarrubios o Casarrubios, Torrego o Torrejón, Usenía o Seseña, Balagera y Bohadilla. Sus pobladores debían ser franceses, gascones o de Gascuña, pues manda que nadie tenga heredad ni empleo de villa si no fuese gascón. Este documento esta expendido en el año 1132. Dícese que Alfonso VIII hizo donación de esta villa a la iglesia de Toledo, en el año 1176 en agradecimiento de habérsele aparecido a este rey un ángel que le reprendió de parte de Dios el escándalo que había dado al reino con el tan sabido amancebamiento que tuvo con la judía Raquel, y en la parroquia de esta villa que está unida a la torre de que antes nos hemos ocupado, y cuya belleza por su arquitectura gótica merecía hablar de ella con detención, hay en el altar colateral del lado del Evangelio una pintura de muy poco mérito que representa el hecho que dejamos apuntado, explicándole una piedra embutida en la pared del lado derecho de la capilla, en cuya inscripción se lee, en comprobación de lo dicho, lo que sigue: “ el año de 1195 en esta capilla se le apareció un ángel al rey D. Alfonso el VIII etc. Sin embargo entre los muchos y muy buenos pergaminos que se conservan en el archivo del ayuntamiento de esta villa no hemos hallado ninguno que se ocupa de este hecho, que es extraño siendo tan notable.

   Entre los acontecimientos mas graves ocurridos en este pueblo se cuenta que el año de 1422, el 15 de octubre, nació allí una hija d eD. Juan II que la nombraron Catalina, y fue bautizada en dicha Villa. Después, en el siglo XVIm habitando en Illescas la Serenísima Señora Doña Leonor de Austria, hermana del Emperador Carlos V  y viuda del Rey D. Manuel de Portugal, casó en esta Villa segunda vez con Francisco I, rey de Francia, y celebrado el matrimonio con toda la solemnidad que tan augusta ceremonia requería, se encaminaron a Torrejón, en cuyo castillo durmieron.
    Con motivo de hallarse en este pueblo el santuario de nuestra señora de la Caridad, cuyos milagros son bien conocidos de propios y extraños, ha sido visitado varias veces por nuestros monarcas, y sus católicas familias que han hecho muchos regalos a esta Sagrada Imagen, especialmente el Rey D. Felipe II que donó al santuario un riquísimo terno blanco. Su hija la Serenísima infanta Clara Eugenia, un vestido de brocado blanco para nuestra señora, del cual bordó parte. Y su hijo el Sr. Infante D. Fernando una cabeza de plata. D. Felipe III  la visitó en diferentes ocasiones y su esposa la reina Doña Margarita la presentó un collar de oro y dos de sus vestidos, contándose entre ellos aquel con que se veló. Y el Señor Archiduque Alberto una gran lámpara de la primera plata que vino de las indias. Además de esto, hay otras muchas donaciones de personas de gran cuenta.
    Hacer la descripción de este santuario, y de la magnifica iglesia de Santa María, parroquial de esta villa, fuera tarea harto larga para lo que permite un artículo de nuestro periódico, y lo único que dejare asentado es que del primero dio la planta el célebre Greco, y además hizo para el dos excelentes cuadros que aun se conservan en sus altares colaterales, el que representa a San Ildefonso, y de la segunda, que lo que existe de su primitiva arquitectura gótica, que es mas de la mitad, revela la grandeza de este templo en sus principios.
    El castillo ó Alcazar, de que ya hemos hecho mención, se conservó hasta el siglo XVI, y de él la grandeza de esta villa solo quedan, la fama de su milagrosa imagen y los recuerdos para sus moradores.
                                                                                   N.R. de Losada.


Llegados a este punto, cabe destacar que el autor, de este artículo, no tenía conocimiento de los demás cuadros del Greco ni de la figuras del Altar atribuidas también a la Casa del Pintor, que se destruyeron lamentablemente en la guerra Civil. Espero que para los amantes de la historia, haya sido interesante, este artículo, cuanto no más en la fecha que fue concebido y en que por aquel entonces este periódico contaba con ocho páginas, de las cuales dos son para hablar de Illescas.
Espero que sea del agrado de los lectores. Para mi es un verdadero placer sacarlo a la luz, para deleite de todos los amantes de la Historia.

Fuente: Biblioteca Nacional de España.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Ha Desaparecido en Illescas el Artesonado del Palacio de Francisco I

Bueno, como os quedáis???, de piedra pómez supongo, primero por que muchos no saben donde estaba y digo estaba en tiempo pasado por que ya no está, en su lugar hay un cercado donde algunos manifiestan sus inquietudes en  el arte callejero y otros vulgarmente lo llamamos “pintadas de gamberros”; sea como fuese el palacio no está, desapareció hace algunos años al edificarse al lado y se perdió en la memoria de los tiempos. Pero lo que se derrumbó era solo un esqueleto vacío y viejo, al que habían despojado de su esplendor.
Manifestaciones de todo tipo, en el solar que ocupada el palacio de Francisco I.
 Segundo por que la noticia es nada más y nada menos de de 1928, el periódico la Voz, la comentaba de esta manera de la mano del periodista Vicente del Olmo, con fotografía de J. López.




 “La infanzona, Illescas, la briosa y gaya mozallona del imperial Toledo, de otros días, la de los amores de Alfonso VIII y la fermosa de ojos de acero, meta de nuestra arribada. Acaba de sufrir un nuevo atentado a su historia, sin que háyase conmovido el culto al pasado de España. La sombra de San Ildefonso, el atormentado espíritu, que ilumina la caridad para escribir su ‘’Libro de las virginidades’’; la del cardenal Cisneros, ¡el que ostentó ante la nobleza los ‘’poderes de la fuerza’’!...; las de Felipe III y su esposa Margarita, la del ‘’Greco’’, pleiteador y perseguido al irrumpir en el silencio negro de la callada noche por la puerta de Ugena para visitar a Francisco I, puede que se hayan llevado un chasco. En vez del antiguo salón de la casa, con su artesonado gótico y sus pinturas, ábranse topado con una habitación invadida por albañiles y pintores que trasforman la regia estancia en unos cuantos dormitorios para gente viajera que llegue al hostal. Porque en lo que fue retiro de Francisco I, luego que saliera de su encierro de la torre de los Lujanes, el ampuloso bar que existe trocase en posada. La posadera, exuberante de carnes y de buen ver todavía, es la actual propietaria de la mansión que hospedó a Francisco I.
-¡Hola, caballeros!...-ya en la plaza de las cadenas nos dice un sacerdote-. ¿Otra vez en Illescas?
-¿Es cierto lo del artesonado? –sin otro miramiento le preguntamos.
Receloso, dubitativo, el ‘’páter’’ nos contempla. Parece como que la prudencia le obliga a vacilar. Por fin: -Sí; yo me enteré por casualidad… ¿Y cómo lo han sabido ustedes?
La casa que sirvió de retiro a Francisco I -¿retiro obligado?..., ¿voluntario?...-, con todo el encanto sugeridor de la Historia, en nuestra alma mantenía un anhelo. Evocar su pasado esplendor, vivir los momentos de su crónica, ver con los ojos de nuestro espíritu las figuras que giraron en derredor de la del Rey vencido en Pavía en 1525 y recluido en la torre de los Lujanes por Carlos V. Aqueste  anhelo conocido era por un amigo nuestro: el señor don Eduardo Trompeta. Con fincas en Carranque, a siete kilómetros de Illescas, D. Eduardo Trompeta posee grandes amistades en la villa de nuestra arribada.
-Creo-dijo nuestro amigo- que el artesonado de la casa de Francisco I se venderá pronto.
--¿Por qué conducto lo averiguó?
-Por una joven illescana, a quien se confió la propietaria del inmueble.
En el área informativa, un relieve pronunciado adquirió nuestro viaje a Illescas. Y nos pusimos en el solar de los infanzones. Entramos por el arco de Ugena, como en otros tiempos entraban los caballeros que volvían del Oeste. Y no bien pisábamos tierra, en lo que fuñe puerta del perímetro amurallado, cuando un amigo del Sr. Trompeta, caballero de un jumento de se dirigía a Carranque, nos espetó:
-¿El artesonado?... Pero ¿no saben ustedes…? Por la última decena de agosto ha sido trasladado a Madrid.
Illescas topase situada sobre un pequeño collado. Transpuesto el arco de Ugena, a lomos de un modesto asno que entonó su trompa rebuznadora, penetramos por una calle en que las viviendas recuerdan aún la influencia morisca y su arte.
A nuestra mente acude el recuerdo de Alfonso VIII, el Bueno, el hijo de Sancho III, allá por el año 1180, enamorado locamente de la mora Fermosa. El filarmónico solípedo, a clarín batiente, como para que se fijaran bien en el que lo montaba, nos llevó a la casa de Correos.”

Aquí hago un pequeño inciso, para poner algunos de mis pensamientos en orden, el primero, que el señor cura, tenía conocimiento o conocía a los periodistas por haber seguramente estos, estado más veces en nuestro querido pueblo y  haber firmado más de un articulo, segundo, que en aquellos tiempos en los que no existía Internet, la gente se enteraba por redes sociales como “el corre-ve-y-deilismo”. Como ahora pero con menos relevancia social. Tercero, que cualquiera podría comprar un palacete, una obra de arte, o lo que fuese menester, tan solo con tener los cuartos necesarios (pues no hemos cambiado gran cosa, fíjate…) pero sigamos con el articulo.

 “Queríamos interesar la ayuda de D. Antonio Carrasco, digno oficial de la estafeta, para que nos presentara a D. Fernando Aguilar. Es este D. Fernando Aguilar, alto y de recia musculatura, una especie de gladiador. Gentil, afectuoso, hospitalario. Exquisito y benevolente, nos  introduce en su despacho. Entre los múltiples objetos de arte que adornan la habitación muéstranos un grupo escultórico de Basilio Fumo, de estilo italiano, hecho en 1772. Grupo escultórico que representa a Cristo, pendiente de la cruz, con la Virgen, Magdala y la Verónica. Simbolizando a la última figura, uno de los dos angelitos de la parte inferior, presenta el paño de sagrado rostro. Aqueste grupo escultórico, herencia de familia, según nos dice el Sr. Aguilar, regalado fue a su capellán por el Rey que lo mandara modelar a Basilio Fumo. Don Fernando Aguilar, investigador incansable y aficionado a los estudios de pretéritas edades asegúranos que en tierras de Toledo encuéntranse huellas del hombre primitivo. Cuidadosamente ordenadas, en efecto, nos enseña tres colecciones de piedras afiladas e instrumentos rudimentarios del sucesor del homo-simius.
-Nuestro objeto- le dimos- era…
-¡Ya!- exclama interrumpiéndonos-. Estoy a la disposición de ustedes. Por lo pronto, por el hecho consumado, es materialmente imposible sacar ‘’fotos’’ de lo que fue posada o mansión que a Francisco I hospedó. Nada del interior en el salón de la casa queda. Pero, por la fortuna, yo poseo unas fotografías del mismo, tomadas ha ya unos cuatro años.
Nuestra angustia desaparece. El viaje, por fin, no resultaba estéril. ¿Cómo expresar la gratitud nuestra al caballero de Illescas D. Fernando Aguilar?
La casa de Francisco I se halla enclavada en el número 33 de la calle Mayor, frontera a la plaza de las Cadenas. Dicen que a las cadenas que dan nombre a esta plaza de Illescas fue el caballero Lope de Vega, ¡no uno de sus personajes!, quien se ansió a ellas luego de un lance de aceros. No sabemos bien, por la flaqueza de memoria que nos acompaña, si lo dicho nos lo contara el sacerdote a que aludíamos al principio o la carirredonda hostelera de la casa de Francisco I.
Esta casa de Francisco I, el último caballero de los franceses, posada de historias antiguas, en la que tuvieron asilo ciertas citas galantes, preséntase con un abigarrado conjunto de épocas. Un arco, mezcla de gótico y árabe; sobre el arco dos escudos señoriales; varias columnatas y un balcón de muy posterior fecha. Penetramos. La hostelera, al echar la mirada al artefacto fotográfico, pónese fosca y de gesto agrio.
-Quisiéramos ver el interior.
-No puede ser. Lo he vendido. Y lo vendí, ¿saben ustedes?, porque era mío.
Nadie le preguntaba tanto. A propósito de aquesa respuesta, no perdida, vibra en nosotros lo acontecido en Ugena. Al enfrontarnos con el palacio señorial de Ugena, a golpe de pico echado abajo, de igual forma nos retaron. Suspicaces y recelosos, esta gente labriega, que enajena honradamente lo que es suyo, y que además pertenece al acervo común, por encontrarse en arte o la Historia de España eslabonados a su pertenencia, esgrime siempre el mismo alegato. ¡El del derecho de propiedad! ¡Un ‘’derecho’’ bastante condicionado!

Llegados a este punto, no me queda más remedio que hacer otro inciso, en el relato, pues lo de “ lo vendí por que era mío” me a llegado al alma, como se puede consentir semejante aberración en un país tan rico culturalmente como el nuestro, y tan ignorante en todas sus formas y facetas, aún hoy día hay palacios, casonas, iglesias y parajes naturales, expuestos a expolio o ventas irregulares por algo tan simple como “ lo hice por que era mío” un derecho que nos ampara para poder atropellar otros derechos como el del conocimiento, la perpetuidad de nuestra propia cultura y la sensatez con la que alguna personas vamos por la vida. Pero sigamos con esta singladura tan particular…


 Comentadas tales respuestas en la sobremesa de quien nos invitara en Carranque, un viejo hidalgo de aqueste lugar toledano nos decía:
-Siendo yo un mozo de Carranque y van transcurridos cincuenta y dos años, recuerdo otro caso de aquí.
 En Méjico, a mediados del siglo XVI, hubo un virrey de Carranque, que al regreso de aquellos países hizo un regio regalo a nuestra iglesia, consistente en un  Cristo de magnífica talla, con los clavos de plata y un grueso brillante por la cabeza en cada clavo; en una casilla riquísima, del más fino oro de las Indias, y un estandarte, primorosamente bordado, con los flecos de perlas… Siendo yo un mozalbete, como les digo, de la noche a la mañana desapareció toda aquella fortuna…
De la noche a la mañana, es decir ¡al filo de las tres de la madrugada…! cargado en una camioneta…! ¡Pieza por pieza desmontado…! como los ricos presentes que el virrey de Méjico regalara a la iglesia de Carranque, de Illescas desapareció el artesonado de la casa de Francisco I. Y aquesto, en la última decena de agosto acontecido.
-¿Quién adquirió el artesonado?-inquirimos.
-Unos ingleses.
‘’ ¡Los eternos ingleses!’’-murmuramos para nuestro capote-. A los hijote de Albión se achaca todo lo malo que, en despojo artístico, se pueda cometer por tierras de Castilla. Nuevo interrogante nuestro:
-¿En cuánto se vendió?
-Afírinase que la propietaria recibió la cantidad de 4.800 pesetas por el artesonado. ¡Más como la dueña de la casa sobre esa cantidad exigiera el arreglo interior del edificio, a tal suma, y para indemnizarla de los gastos que la obra pudiera ocasionar, agregó el comprador la de 600 pesetas más…!
Tenía mucho mérito artístico el artesonado de la casa de Francisco I. Hemos oído acerca de ello opiniones diversas. Pero, ¿y lo que representaba en nuestra Historia?
Vicente del olmo


Visto y leído me quedo sin palabras, tomo prestadas unas de mi poeta favorito;  Aunque tal vez sea demasiado tarde.


«En nombre de los poetas y de los artistas, en nombre de los que sueñan y de los que estudian, se prohíbe a la civilización que toque a uno solo de estos ladrillos con su mano demoledora y prosaica.»

Gustavo Adolfo Becquer