Parece mentira pero ya estamos en noviembre. Ya empezaron los nuevos cursos y nosotros, los que el año pasado iniciamos la aventura de apuntarnos a la UNED Senior en la asignatura de Historia y Patrimonio Local, hemos vuelto; con más ganas si cabe, porque la historia se renueva diariamente. Cada día hay un pequeño hilo del que tirar o una pequeña piedra que nos da pistas de lo que antes fue y ahora ya no está.
Hoy os quiero contar la historia de una talla que estuvo en Illescas y que poca gente sabe que existió, incluidos los más eruditos. Hablo de la Divina Pastora, una imagen que cobijaba el Santuario de la Caridad y que un día desapareció.
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| 1925 |
Hay piezas de nuestra historia que mueren o desaparecen dos veces. La primera ocurre cuando el fuego, la sinrazón de una guerra o el expolio las destruyen físicamente; la segunda, mucho más silenciosa y cruel, sucede cuando caen en el olvido absoluto y se borran de la memoria colectiva. Esto último es lo que casi ocurre con esta bellísima pieza de la escultura barroca de no ser por un inesperado hallazgo en un archivo alemán.
Durante décadas, los inventarios oficiales de las pérdidas patrimoniales sufridas en Illescas en el año 1936 se centraron en las grandes obras maestras. Cuando empezó el conflicto y se dieron cuenta del peligro que corrían, la prioridad absoluta en medio del caos fue salvar los lienzos de El Greco o la propia imagen de la Virgen de la Caridad. El resto de altares, imágenes menores y objetos litúrgicos quedaron sumidos en un limbo documental. Se esfumaron sin dejar rastro. Nadie sabe qué pasó con ellos: si ardieron en las hogueras —como sabemos que ocurrió con El Salvador del Mundo de la Parroquia— o si quedaron destrozadas, como la Virgen de la Vega del Convento de las Mercedarias.
Así que cuando en el año 2020, en plena pandemia, estaba buscando cosas antiguas en archivos y bibliotecas (aunque no publicaba, mi escritura y mi curiosidad nunca me han abandonado), localicé una fotografía en el catálogo digital de la Universidad de Marburg, en Alemania. Mi primera reacción fue de escepticismo: ¿podría tratarse de un error de catalogación de los archiveros alemanes?
Una hermosa talla en blanco y negro de una Virgen Pastora, de la que yo ni había oído hablar ni había leído en ninguna parte, estaba allí. Aparecía junto con otras fotos de Illescas: El Salvador del Mundo, la Virgen de la Vega, la nave central del Santuario y la Torre Mudéjar con su reloj. Entonces pensé que no podía ser un error de archivo, así que, ni corta ni perezosa, contacté con mi amigo Felipe Conde —hoy mi profesor de la UNED Senior— y se lo pregunté.
Aunque él ya se había topado con esa foto en 2014, como gran arqueólogo que es, aplica el rigor científico: si no hay un documento que lo certifique, no se da nada por sentado. Yo, en cambio, juego con otra ventaja; donde la historia oficial deja un hueco vacío, me encanta rellenarlo con intuición y perspectiva, intentando imaginar cómo tuvieron que ser las cosas en realidad. El caso es que en ese momento no me dijo ni que sí ni que no... pero era más bien que no. Y así se quedó. Yo guardé las fotos en mis archivos y la cosa no pasó de ahí.
El año pasado, otro amigo comenzó a jugar con la Inteligencia Artificial y, entre otras cosas, coloreó la imagen que hay del Salvador del Mundo (por cierto, quedó tan preciosa que aproveché para hacer unos puntos de libro). El caso es que también coloreó la imagen de la Divina Pastora y lo publicó en Facebook, comentando que había un artículo escrito por FUNCAVE donde se mencionaba dicha imagen.
Ojiplática me quedé cuando leí el artículo. ¡Allí estaba reflejada mi propia conversación preguntando por la Virgen! Resulta que ese mismo año, el 2020, ya habían averiguado con escritos del archivo que la imagen sí que existió y dónde estaba colocada. ¡Toma ya! Y yo sin enterarme. Es que de verdad que no tengo perdón de los dioses... ni de los nuevos ni de los antiguos.
La fotografía en cuestión pertenece a Franz August Stoedtner (1870–1946) fue un historiador de arte, fotógrafo y editor alemán, pionero en la fotografía documental y en la producción de diapositivas de proyección para la enseñanza y la investigación académica. Hizo varias campañas fotográficas por España desde 1907 hasta 1933, y en algunos sitios incluso, compró o encargó a fotógrafos de la zona, las fotografías que al parecer según he podido constatar es lo que pasó en Illescas, no fue el que vino, si no que otra persona hizo ese enorme y maravilloso trabajo.
La pista que nos da la fotografía está al pie de la imagen y traducido del alemán, dice; Negativo nº 1.157.820. Illescas, Toledo. Iglesia de Nuestra Señora de la Caridad. María como la Divina Pastora. Madera tallada, 90 cm. Datada hacia 1750-1775. Fotografía tomada hacia 1925.
Entonces ya no había dudas, era exactamente una imagen de nuestro patrimonio, pero nadie se acordaba de ella, pero en la fundación tenían pruebas de que si existió y eso para mi, fue como si me diesen una medalla, porqué por una parte existió, porqué debió de estar aquí antes del estallido de la Guerra Civil y porqué formaba parte del paisaje devocional y artístico de Illescas y sus habitantes.
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| 1962 |
A veces parece que el patrimonio , tanto el que conservamos como el que perdimos, no le importa a nadie. Pero rescatar del olvido esta imagen de la Divina Pastora demuestra ( al menos para mi) que investigar y divulgar la historia local sigue valiendo la pena. Aunque la talla de madera de 90 centímetros ya no ocupe su hornacina, hoy, gracias a una placa de vidrio de 1925, y a la curiosidad histórica, está en casa.
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